Tensión en el Monumental y paridad en el grupo
La Copa Sudamericana ofreció un desenlace no apto para cardíacos en territorio argentino. Por la quinta jornada del Grupo H, River Plate empató 1-1 frente a un aguerrido Bragantino de Brasil en el Estadio Monumental de Núñez. El trámite del partido se tornó cuesta arriba de forma prematura para los dirigidos por Eduardo "Chacho" Coudet, quienes sufrieron la apertura del marcador a los 34 minutos del primer tiempo por intermedio de Alix Vinicius De Souza. Sin embargo, apelando a la mística histórica de su camiseta, Lautaro Pereyra desató la locura en las tribunas al firmar la igualdad definitiva en el tiempo adicionado de la segunda mitad.
Este crucial resultado de última hora deja al cuadro de Núñez con amplias posibilidades de sellar su boleto a los octavos de final en la última jornada. No obstante, el panorama podría aclararse de forma matemática este mismo jueves si Carabobo cede unidades frente a Blooming en suelo paraguayo. Cabe recordar que la Conmebol determinó retirarle la localía a los clubes bolivianos debido a la compleja y grave situación social que atraviesa dicho país, trasladando la localía de estos compromisos a terreno neutral.
Rotación estratégica pensando en la final ante Belgrano
El rendimiento colectivo de River se vio condicionado por una profunda rotación en el once inicial. El estratega resguardó a varios de sus futbolistas titulares con la mira puesta de forma exclusiva en la gran final del próximo domingo a las 15:30 horas ante Belgrano en Córdoba. Para este crucial viaje a La Docta, se vaticina el regreso de piezas claves, incluyendo la vuelta a la titularidad de Santiago Beltrán en el arco en reemplazo del experimentado Franco Armani, quien tuvo que reaparecer de emergencia tras la expulsión sufrida por Beltrán en el duelo previo ante Carabobo en Venezuela.
El enfrentamiento decisivo en el Estadio Mario Alberto Kempes contra el "Pirata" marcará el destino inmediato de la institución, significando la oportunidad de sumar un nuevo título oficial a las vitrinas de Núñez y el primero en el ciclo de Coudet desde que asumió el enorme desafío de reemplazar a Marcelo Gallardo. Tras cumplir la cita local, River cerrará el calendario internacional recibiendo a Blooming; si la lógica se impone, un empate le bastará para clasificar de manera directa a los octavos y esquivar el peligroso playoff contra los terceros provenientes de la Copa Libertadores.
Un grito ensordecedor en el último suspiro salvó la noche en el Monumental. Con la mente dividida entre el plano internacional y la final del fin de semana, el "Millonario" rescató un punto de oro.
